Con apenas 82.000 habitantes, Palencia es considerada la capital del románico español ya que alberga magníficos tesoros de aquella época artística (siglos XI al XIII).
Además, esta pequeña y acogedora población puede presumir de ser una de las ciudades más limpias de España.
Algunos de los lugares que no puede perderse en su visita a la ciudad son:
El Cristo del Otero
Impresionante figura que guarda la ciudad, construida en un elevado cerro. Fue levantado en 1931 por el escultor Victorio Macho, que se encuentra enterrado a los pies de su obra. Con 30 metros de altura es el tercer Cristo más grande del mundo. Durante las Fiestas de Palencia es tradición arrojar pan y quesillos desde este Cristo.
La Catedral de San Antolín
Apodada la Bella Desconocida, es uno de los templos románicos más grandes, imponentes y hermosos de España. En su interior se halla la Cripta de San Antolín, donde se conservan los restos del patrón de la ciudad. En una de sus gárgolas hay esculpido un fotógrafo, un detalle anecdótico, obra y firma de uno de los canteros que trabajaron en la restauración del templo.
El Monasterio de Santa Clara
Su iglesia data del siglo XV y es mundialmente famosa porque en su interior se encuentra el Cristo de Las Claras, una figura yacente a la que según la leyenda le crecen las uñas y el pelo.
La Plaza Mayor
Data del siglo XVII.
La Calle Mayor
Es la arteria principal de la urbe, la calle que aglutina la vida comercial, cultural y administrativa de la ciudad. Es la calle de compras por excelencia.
La Casa Junco
Ubicada en la Calle Mayor, se trata de una hermosísima construcción nobiliaria de estilo barroco, construida en el siglo XVIII.